Mi amigo Pepe (un hombre de La Línea muy simpático que estuvo mucho tiempo haciendo churros en Inglaterra) hace churros los jueves por la tarde en el club náutico. Esto de los churros parece fácil pero tiene su ciencia. Las proporciones son una cucharada sopera de sal y una cucharada de postre de bicarbonato por cada litro de agua caliente. Se va añadiendo harina (de churros) poco a poco para que no se formen grumos. Primero se mezcla con una cuchara, luego con las manos. Se deja reposar unos minutos y se mete en la churrera. Echarlos en la sartén con forma de rueda tiene su aquel para que no salgan ni finos ni gordos El aceite tiene que estar muy caliente. El resultado es como vemos Es-pec-ta-cu-lar!!!